Wine tour corsica “l’île de beauté”, mayo 2021

Compartimos un poco de ese gran viaje para descubrir los vinos que producen en esa isla al sur de Francia.

Tiene paisajes hermosos y muy variados entre mar y montañas con su vegetación endémica: le Maquis, lleno de plantas aromáticas: immortelle, romero, hinojo y mirto entre otras… Pueblos hermosos con sus casas de piedra diseminadas por la serranía. Vacas, cabras, puercos y otros animales de granja andan en libertad, pudiendo cruzártelos en una de las curvas mortales de la carretera. Su gente tiene personalidad recia, pareciendo a primera vista un poco austeros y fríos, pero realmente son muy generosos y conversadores una vez que se rompe el hielo.

Visitamos nueve productores emblemáticos en las diferentes AOC y regiones de la isla. Pasamos un promedio de cuatro horas en cada bodega, probando 25 vinos diferentes y siempre nos querían regalar botellas de cortesía para llevar.

De las muchas uvas que se cultivan (aproximadamente 50), siendo endémicas de Corsica, dos destacan tanto en producción como en calidad:

*El Sciacarellu da vinos tintos con un aroma frutal muy fresco como a fresas pisadas, pimienta blanca, con un tanino fino que le hace fácil de tomar en su juventud pero capaz de envejecer magníficamente; Es valor seguro para seducir cualquier paladar. Claramente la mejor uva para producir vinos rosados sutiles.

*El Vermentinu, el gran cépage blanco de la isla. Muy aromático en su juventud con notas de pera y guayaba. Soporta bien el paso por foudres o demi muits y en evolución resaltan curiosos aromas de gasolina o petróleo, al estilo de un riesling alemán. A probar joven con un ceviche o con más de cinco años con quesos añejados.

Nos gusto mucho también el Carcajolo Neru, aunque su producción es mucho menor y confidencial.

Vimos mucha pasión y entusiasmo por parte de los productores para trabajar de forma natural, muchas veces con certificaciones en Agricultura orgánica y bio-dinámica y buscando promocionar las uvas autóctonas de la isla. Los viñedos son hermosos y rodeados de naturaleza.

Importaremos algunos de los vinos de los productores que probamos para compartirlos con ustedes.

Cheers!

Domaine Sant Armettu

En 1964, hace 60 años Paul Seroin cumplió un sueño adquiriendo la propiedad, actualmente llamada Sant Armettu, en el sur de Corsica entre mar y montaña. Esta tierra debe su nombre a un ermitaño apasionado de las plantas que tenía la fama de ser curador.

Su viñedo esta rodeado de maquis, de un lado se ve el mar, del otro montañas. Tiene los dos suelos más interesantes que puedes encontrar en Corsica: granito y calcáreo. Es un paraíso para pájaros y otros animales, debiendo rodear sus viñedos con protecciones y tener tres perros de caza para evitar que entraran los puercos salvajes tan presentes en la isla.

Hoy el domaine se compone de 40 hectáreas de vid con uvas autóctonas y emblemáticas de Corsica: Sciacarellu, Vermentinu, Grenache, Bianco Gentile, Rimenese, Genovese, Biancu Ghjentile…

Sus vinos son el reflejo de su terroir, llenos de sol y de vida, expresan mucha fruta, especia y mineralidad con una textura elegante y jugosa y un tanino alegre.

Gilles es la tercera generación de la familia de viticultor de la familia Seroin. Es un personaje amable con sentido del humor, le gusta debatir e interactuar. Convivir un rato con él es garantía de pasar un momento animado y enriquecedor. Sus dos hijos estan participando en la elaboracion de los vinos y tomaran el revelo despues de Gilles.

Nos encanto la línea de vinos Rosumarinu que viene de sus mejores parcelas con una crianza en foudres. Exprime con mucha pureza la esencia de las dos uvas emblemáticas de Corsica: el Sciacarellu y el Vermentinu.

Su Sciacarellu resalta sus frutos rojos como fresas pisadas y notas especiadas como la pimienta blanca. El Vermentinu es muy aromático con notas a pera y flores blancas, posee mucha acidez y mineralidad. Aparte del vintage que actualmente maneja (2020), nos dio de probar uno de 2014 para mostrar su gran potencial de envejecimiento de esa uva.

Clos Canarelli

En Corsica le gusta su privacidad y Clos Canarelli es uno de esos domaine que no se deja encontrar fácilmente. No hay letreros ni logotipo en la puerta, solamente un timbre.

Una ves adentro te reciben cálidamente, teniendo la oportunidad de conversar primero con el maitre de chai y luego con Yves Canarelli el dueño de la bodega y su hijo.

Yves se está convirtiendo en “el vigneron” del sur de corsica. Apasionado de la viticultura y la enología ha re–sembrado muchas cepas emblemáticas de Corsica.

Es pionero de la viticultura orgánica y tiene la certificación en biodinámica desde 2006, siempre experimentando con una búsqueda de calidad. Sus vinos expresan mucha mineralidad y fineza, aspirando a una textura suave en boca y tensión más que exuberancia frutal.

Nos encanta su rosado y su blanco de una elegancia absoluta, como una caricia en boca. Para México y sus hermosas playas, no hay la menor duda que van a satisfacer paladares exigentes. Sus tintos también son súper interesantes con ese perfil exquisito.

También es pionero en plantar viñedos en la zona Bonifaccio, altamente calcárea. Su chardonnay Tarra di Sogno tiene tanta mineralidad, tensión y salinidad en boca que te remite a la cote d’or en Bourgogne y ya es un modelo seguir.

No es sencillo hacer ruido desde una isla pero Yves Canarelli lo está logrando poco a poco y se está posicionando como uno de los productores top de Francia.

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