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Los viñedos de Klein Constantia se encuentran en las laderas de Constantiaberg, cerca de Ciudad del Cabo, una de las regiones vinícolas más históricas del hemisferio sur. Los suelos de granito descompuesto, combinados con la influencia marítima de los océanos Atlántico e Índico, crean condiciones excepcionales para el cultivo de Muscat de Frontignan. Estas brisas frescas permiten una maduración lenta y equilibrada, preservando la acidez natural necesaria para elaborar grandes vinos dulces de larga guarda.
La añada 2020 estuvo marcada por bajos rendimientos y bayas especialmente concentradas. Las condiciones secas favorecieron una excelente pasificación natural de la uva en el viñedo, permitiendo alcanzar una extraordinaria intensidad aromática sin perder frescura ni equilibrio.
La vendimia se realiza mediante múltiples pasadas manuales por el viñedo, seleccionando únicamente las bayas que han alcanzado el nivel óptimo de concentración. En 2020 se realizaron 19 pasadas diferentes durante un periodo de aproximadamente tres semanas. Cada lote se vinifica por separado para preservar su personalidad y permitir una selección rigurosa de los mejores componentes.
Tras la fermentación, que se detiene naturalmente para conservar el equilibrio entre azúcar, alcohol y acidez, el vino envejece durante un año y medio en barricas de roble francés y húngaro, seguido de otro año y medio en grandes fudres de madera. Únicamente los mejores lotes son seleccionados para formar el ensamblaje final de Vin de Constance.
Presenta un brillante color oro intenso. En nariz despliega aromas de mermelada de naranja de Sevilla, membrillo, jengibre confitado, albaricoque, frutas de hueso y flores blancas, acompañados por delicadas notas de manzana roja, toffee y especias finas.
En boca es amplio, sedoso y extraordinariamente complejo. La riqueza natural de la fruta madura se integra con una acidez vibrante y una elegante salinidad que aportan frescura y precisión. El final es largo, profundo y persistente, con matices de naranja confitada, frutos secos tostados y especias dulces que permanecen durante minutos.
Vin de Constance puede disfrutarse por sí solo como uno de los grandes vinos de contemplación del mundo. También acompaña magníficamente foie gras, quesos azules, postres cítricos, tartas de frutas, cocina especiada y quesos curados. Su equilibrio entre azúcar, acidez y alcohol le permite evolucionar durante décadas, e incluso generaciones en condiciones adecuadas de conservación.
Pocos vinos poseen una historia comparable a la de Vin de Constance. Elaborado originalmente en Constantia desde finales del siglo XVII, este extraordinario vino dulce alcanzó una reputación excepcional durante los siglos XVIII y XIX, convirtiéndose en una de las etiquetas más codiciadas del mundo.
Fue servido en las cortes reales de Europa, apreciado por reyes, aristócratas y estadistas, y disfrutado por figuras históricas como Napoleón Bonaparte durante su exilio en la isla de Santa Elena. Su fama trascendió el mundo del vino y quedó inmortalizada en la literatura a través de autores como Jane Austen, Charles Dickens y Charles Baudelaire. En su época dorada, Vin de Constance figuraba entre los vinos más prestigiosos del planeta, compartiendo protagonismo con nombres legendarios como Château d’Yquem.
Tras desaparecer durante gran parte del siglo XX, Klein Constantia emprendió un ambicioso proyecto para recuperar este vino histórico. Gracias a una rigurosa investigación de archivos, prácticas vitícolas y métodos de elaboración, la propiedad logró devolver a Vin de Constance al lugar que ocupó durante más de dos siglos.
Hoy es considerado uno de los grandes vinos dulces de colección del mundo. Su excepcional equilibrio entre concentración, frescura y longevidad continúa situándolo entre las referencias imprescindibles para coleccionistas, sommeliers y amantes de los vinos de guarda.
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Lo que distingue a Vin de Constance no es únicamente su historia. Su grandeza reside en el equilibrio excepcional entre concentración, frescura y longevidad. Mientras muchos vinos dulces se apoyan principalmente en el azúcar residual, Vin de Constance combina riqueza aromática, acidez vibrante, salinidad y precisión estructural, creando una sensación de equilibrio poco común.
Durante más de dos siglos ha sido admirado por escritores, coleccionistas, estadistas y críticos. En la actualidad continúa obteniendo algunas de las puntuaciones más altas de la crítica internacional y es frecuentemente citado entre los vinos dulces más importantes del mundo.
En Climats seleccionamos personalmente vinos de referencia internacional para coleccionistas y aficionados exigentes. Vin de Constance representa una de las grandes referencias mundiales del vino dulce y una pieza imprescindible para cualquier colección seria de vinos de guarda.
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